...Y es ésta la fiebre del que espera frente al despertar...
Thursday, January 24, 2008
No me canso de reír.
No me canso de repetir lo mismo una y otra vez en mi cabeza, todo es muy simple solías decirme al llegar el ocaso y con eso parecías decirlo todo, parecías controlarlo todo, ahora sigue siendo simple, pero ya no hay nadie, mi madre siempre me encontraba llorando a la hora del ocaso, creía que era por ese idiota, pobre mi madre... pobre yo, pero era aún más simple mamá, quizás por eso no lo entienda nunca, ahora por suerte la edad y la soledad me ahorran ciertas explicaciones como el porqué de mi llanto en el ocaso, solía creer que desde algún lado alguien también veía morir la tarde con pena, imaginando a alguien más que con pena pensaba en alguien que miraba morir la tarde, pero no, los años y el silencio me han hecho saber que, a mi pesar, una vez más, es todo más simple, porque no hay ninguna invocación en mi llanto, no hay nombres ni años ni épocas perdidas, por eso ahora que nadie me ve llorar el ocaso me río de la metronómica muerte de cada tarde, ya que no hay nada, ni nadie, río, no me canso de reír, ya casi no recuerdo cuando me decías todo es muy simple al llegar el ocaso, ni siquiera tu nombre, tal vez con alguna lágrima vuelva todo, pero por ahora no me canso de reír, por ahora no intento averiguarlo...
Posted at 01:15 pm by emi_saynomore
Nico July 17, 2008 10:39 AM PDT que te puedo decir, mas que patetico lo mio ya es triste, ni yo se que quiero o que me pasa, hay dias en que no me siento ni bien ni mal, pero no se ni como me siento, como son cosas muy complicadas para que mi cerebro las procese, no les doy bola jaja, y en realidad no es que este arrancando de nuevo con la escritura, ya me di cuenta que son cosas que se escapan de mi persona y no puedo evitarlo, seria genial que se escapen mas seguido. asi que nada, aqui ando buscando trabajo, luchando con el insomnio y tratando de conquistar el mundo :D
Desnuda de frío y hermosa como ayer,
tan exacta como dos y dos son tres.
Ella llegó a mí, apenas la pude ver
aprendí a disimular mi estupidez.
Bienvenida Casandra!
Bienvenido el sol y mi niñez,
sigue y sigue bailando alrededor,
aunque siempre seamos pocos los que
aún te podemos ver.
Les contaste un cuento
sabiendolo contar
y creyeron que tu alma estaba mal.
La mediocridad para algunos es normal
la locura es poder ver más allá.
Baila y baila Casandra!
Digo bien, bien, bien!
La pude ver:
no hablo yo de fantasmas ni de Dios
sólo te cuento las cosas que
se te pueden perder